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18 de enero de 2015

Cuando tú te vas y yo me quedo.

Estamos el uno frente al otro.

Te miro y noto que tu mirada ya no está aquí. Ya está lejos. Parece que, aunque sigas aquí, se ha ido para no volver. En estos momentos me resulta difícil saber lo que piensas. Quién sabe si piensas en tu casa, en tu familia, o si aún piensas en mí.

Nos abrazamos y noto cómo se mezclan tu olor y el amargo aroma de la despedida. Las yemas de tus dedos acarician mi espalda e instintivamente cierro los ojos, para volver a aquellos días en los que el roce de nuestros cuerpos hacía que se contrajeran mis músculos y se estremeciera todo mi ser.

Se vuelven a cruzar nuestras miradas, pero tus labios aún siguen juntos, manteniéndose en armonía con la quietud de tu cara. Y aunque apenas hemos hablado en las últimas horas, tu voz sigue en mi cabeza susurrando un leve te quiero que desde que salió de lo más profundo de ti, no he podido olvidar. No me aguanto más y te digo al oído lo que siempre he sentido por ti: que te quiero (respondiendo a tu vocecita, que no deja de hablar en mi cabeza). Veo que empiezan a nublarse las pupilas de tus ojos y me doy cuenta de que estoy llorando, de que es más difícil de lo que pensaba. Tus brazos vuelven a entrelazarse en mi espalda y ahora sí escucho un perfecto te quiero que sale de los pliegues de tus labios. Me apoyo en tu hombro y noto que tu olor y el de la despedida se han sintonizado y han creado una burbuja alrededor de nosotros. A pesar de los abrigos que nos guardan del frío, noto como tus dedos van quemando mi piel, como la primera vez que acariciaste mi espalda desnuda.

Ya te tienes que ir... y todo el calor de mi cuerpo se va contigo. El frío se cuela por mi abrigo y llega hasta mi pecho... No puedo evitar coger tu mano y tirar de ti hacia mí. No puedo evitar quedarme a escasos centímetros de tu boca y tampoco puedo evitar besarte. Sentir otra vez la inocencia de tus dulces labios; descubrirlos, como la primera vez que tu boca y la mía se encontraron tímidamente.

Lo último que recuerdo es tu sombra en el tren, y la silueta de tu mano apoyada en el cristal del vagón. Alcanzo a ver un destello que baja por tu mejilla pero no quiero aventurarme a pensar que lloras porque te alejas de mí.

Ahora escribo estas líneas desde la estación que nos separó, mientras veo cómo se aleja el tren que te lleva de vuelta a casa.

16 de agosto de 2012

Brevis furor


          Cierro los ojos, suspiro. Siento como tus manos se pasean por mi cara, siento como los escalofríos recorren mi espalda cuando mi piel se encuentra con ellas.
Noto tu respiración cada vez más cerca, te rodeo con mis brazos y te abrazo con fuerza. Deseo que este momento no acabe nunca. Es un abrazo con sabor a “quédate aquí conmigo. Siempre, por favor”. Tus labios rozan mi cuello y todo mi cuerpo se estremece, espero que no sea un sueño. Recorro tu abdomen con la yema de mis dedos. Me abrazas y siento el calor de tu cuerpo, el fuego de tu alma; me siento el ser más protegido del universo, me enloquezco cuando te siento respirar fuerte y aspirar el olor de mi cabello. Al fin me besas… no hay sensación más placentera que la que da un beso de tu labios. Sentirte así, aquí, me pone el corazón a mil. Deseo que no pares nunca, deseo que esta noche no termine… pero todo se desvanece.

          Empiezo a abrir los ojos con la esperanza de que no haya sido un sueño. Lentamente tu figura se delinea  al otro lado de la cama. No puedo creerlo, todo lo que soñaba está a menos de un palmo de mí. Y ahí estás tú, durmiendo bajo la sábana mientras yo te abrazo y susurro un “te quiero”. Te beso el cuello y alcanzo a oír tu tímida risa. Junto nuestros cuerpos decidido a protegerte. Te giras lentamente y susurras “buenos días” mientras te frotas los ojos; parece que hemos tenido el mismo sueño y que los dos nos hemos despertado sorprendidos. “Estoy aquí, dame la mano” susurro, mientras te escondes bajo la sábana. Siento cómo nuestras manos se juntan y nuestros dedos se entrelazan tan fuerte que me cercioro del todo que estás a mi lado, que eres de verdad, que lo que pasó en mi sueño, fue también la más bonita realidad.

          Y ahí estás tú, abrazándome bajo la sábana que fue testigo de lo que sucedió la pasada noche.

3 de julio de 2012

Waterline


Y aquí estoy, sentado frente a mi mar, escuchando las olas en su fiero movimiento y viendo como mueren impactando contra la bahía. Mi corazón va al compás del movimiento del viento, tranquilo como la suave brisa de la mañana y agitado como el céfiro que sopla cuando Nix coloca las estrellas. El horizonte separa las cristalinas aguas del cielo tintado de naranja, y el Sol, perdiéndose por la delgada línea, se refleja espectacular en el agua. Agarro un puñado de arena entre mis manos. Está fría, helada. Como mis recuerdos. Parece que el ardiente Sol no ha bronceado mucho los granos y ahora no queman como de costumbre. Las gaviotas vuelan alto y soy capaz de apreciar el fuerte olor de la sal que me rodea. Cojo aire fuerte, para llenarme los pulmones. Cierro los ojos para imaginarme directamente dentro de mi mar, ese mar que me recuerda a ti. Noto como se acelera mi corazón cuando en mi mente aparece tu nombre, cuando tus besos conquistan mi alma, cuando tus sonrisas me ganan. Pero de repente todo se rompe, y ahí estoy yo solo, volando como una de esas gaviotas que buscan su lugar, escapando de su prisión y volando al fin por la inmensidad.
Abro los ojos… ¿dónde estoy? Mi piel mojada se estremece y la arena que conservaba en mis puños se desvanece por el agua como los recuerdos. Necesitaba respirar. Mi corazón está a punto de estallar. ¿Es acaso por haber pasado tanto tiempo bajo el agua o porque sólo he pensado en ti?

29 de mayo de 2012

Quare id faciam, fortasse requiris.

Porque me tendiste tu mano cuando lo necesitaba, te odio y te amo.
Porque me dejaste después caer, te odio y te amo.
Porque prometiste un "para siempre", te odio y te amo.
Porque te fuiste, te odio y te amo.
Porque pasamos tantas noches de lágrimas, te odio y te amo.
Porque otras tantas las pasamos en vela, te odio y te amo.
Porque fuiste mi sonrisa, te odio y te amo.
Porque fuiste mis lágrimas, te odio y te amo.
Porque a todos y cada uno de tus "te quiero" yo contestaba "yo más", te odio y te amo.
Porque no quise escuchar ninguno de tus "te odio", te odio y te amo.
Porque un día tus labios fueron míos, te odio y te amo.
Porque te quise, te odio y te amo.
Porque ahora no somos nada, te odio y te amo.
Porque nunca podré dejar de quererte, me odio y te amo.



14 de abril de 2012

Prosit!


Brindo por ti. Porque me enseñaste que podía tocar el cielo con mis manos, pero también me enseñaste que mis pies estaban en la tierra. Porque me enseñaste a sonreír, y a la vez la persona que mas lágrimas me sacó. Me dijiste las palabras más cálidas, pero me dejaste desprotegido  en el más frío invierno. Porque me valoraste e infravaloraste. Porque te amé con rabia, con odio, y te odié con todo mi amor. Porque me volviste loco, pero me hiciste feliz. Brindo por tus celos, por tu locura, por tu amor, por el dolor que me causaste, porque hiciste ver que no era suficiente para ti. Brindo por tu mirada en la que alguna vez me perdí, y en la que tantas veces me encontré. Brindo por tu sonrisa que me hizo, hace, y siempre me hará feliz. Brindo por el corazón que nunca llegué a enamorar, pero que latió por mí en varios momentos, y brindo por el mío, al que enamoraste. Brindo por lo fiel que fue mi mano al no querer soltarte. Brindo por la tuya, por dejarme caer. Brindo por tus brazos que me abrazaron cuando lo necesitaba. Brindo por tus labios que alguna vez soñé rozar, esos labios que ahora se clavan en mi cuello produciéndome escalofríos. Brindo por tu alma a la que alguna vez me agarré y me sentí seguro. Brindo por tus noches en vela, que esperaban pacientes que me despertase para darme los buenos días. Brindo por Morfeo, que me acogía aquellas noches en las que tú no estabas. Brindo por tu cabeza, en la que muchas veces estuve, y que ahora me quiere olvidar. Brindo por los recuerdos, la melancolía, la nostalgia. Brindo porque ya no estás más a mi lado, donde me hiciste tan feliz y tanto mal. Brindo por mi amor, por tu querer, porque te fuiste para no volver. Brindo, porqué no, por mí. Brindo por un “nosotros” que nunca llegó a ser. Brindo por el amor que me robaste, para después no devolverme. Brindo por el tiempo, que fue testigo. Brindo por ti.

17 de marzo de 2012

Emma

Emma no era una chica de muchas palabras. Es más, te cautivaba a través de sus ojos. Como me cautivó a mí. Y allí estaba ella, contemplando el atardecer desde la playa, observando desde la arena como el sol desaparecía por la línea del horizonte interrumpida solo por las olas. Una perfección imperfecta. Como ella. Emma era misteriosa, guardaba cientos de libros en su casa. A mi pregunta de para qué le servían, ella siempre contestaba lo mismo, que un libro era el mejor instrumento. Para cualquier cosa. De los  libros, decía, había aprendido muchísimas cosas.
Al verme caminando frente al calmado piélago se levantó y corrió hacia mí. Se alegraba de verme. 
Desde la primera vez que la vi aquel día de verano de hacía un año, no se había mostrado tan afectuosa conmigo, nunca. Su pasión eran los libros, y por supuesto alguien como yo iba mucho después. 
- "¿Qué te pasa?" pregunté
- "Nada, tan solo tenía ganas de hacerlo." respondió súbitamente.

Emma era una chica que sabía escuchar a los demás. No decía mucho, pero su mirada bastaba para saber si estaba de tu parte o no. Emma sabía apoyarme, apoyarme como nadie había hecho antes. Después, desapareció. 

Tuvieron que pasar varios meses hasta que la volviese a ver sentada en el alféizar de la ventana de mi dormitorio.  Su liso pelo pelirrojo se rendía a la voluntad del viento, que lo alborotaba. 
- "Tú..." - dije - "has vuelto... ¿Dónde estuviste todo este tiem..."
- "Calla" susurró, a la vez que acercaba sus labios a los míos.
Recuerdo que dormimos juntos, y que el amanecer a su lado, era aún más bonito. También recuerdo que cuando desperté encontré sus punzantes ojos clavados en los míos.  -"No te vuelvas a ir, nunca" - espeté; "Nunca, lo prometo" - respondió con voz trémula. La esperaba todas las noches en mi habitación, y ahí estaba ella, apoyada en el alféizar, con su inocente sonrisa y sus exóticos ojos. Era ya costumbre dormir acurrucado en su pecho y acariciar su pelo mientras dormía. Besar su cuello y estremecer. 
Esa era Emma. Por fin se dejaba querer. Aprovechaba alguna de esas eternas noches para escribir algo, cualquier cosa sobre ella, mientras la observaba descansar...

Pero Emma volvió a desaparecer. La busqué día tras día, mientras veía que mi mundo, sin ella, se desvanecía lentamente. Volvía a leer los libros que yo mismo había escrito sobre ella, y me daba cuenta de que tenía razón. Los libros me enseñaron a recordar, pero también me enseñaron a extrañarla. A Emma. A alguien que no estaba seguro ni siquiera de haber poseído nunca. 
Las pesadillas volvían a mi mente cada noche. Me desvelaban. El céfiro gritaba su nombre, y yo, desconcertado, escuchaba aquella música producida por las hojas sacudidas por el viento como si de oro se tratase. No podía permitirme volver a perderla. No otra vez, porque ésta sabía que ella no iba a volver. He de reconocer que Emma supuso una obsesión para mí. No sabía ni lo que sentía, era todo tan confuso que mi mente no alcanzaba comprender el significado de todo.

Dos años desde que conocí a Emma, dos años llenos de sentimientos que poco a poco me abandonaban, como había hecho ya ella hacía meses. "Debería haberlo supuesto"- pensé - "nunca seré más importante que esos estúpidos libros. Ojalá le hubiesen enseñado también a querer, a querer de la manera que yo la quise a ella. De la misma manera que yo amé a Emma."  En ese tiempo la literatura no era suficiente para no traerla a mi memoria, así que decidí tomar clases de pintura. Pero no ayudaba. Me empeñaba en dibujar una chica con el cabello anaranjado, alguien que al parecer solo yo conocía: Emma.

Casi tres años después de conocernos, Emma volvió a aparecer. La encontré sentada en las escaleras de mi casa, esperándome, mientras el sol ardiente iluminaba su cara. Tres largos veranos habían pasado ya. Y no podía creer lo que veía. Estaba allí, esbozando su típica sonrisa, y al verme se levantó de un brinco. Creía que el calor me afectaba y que era una simple imagen creada por mi cabeza y mi preocupante obsesión con ella. Pero no, era real, mis labios pudieron comprobarlo. La invité a pasar, y le enseñé todos mis cuadros y mis libros mientras destellos de ilusión salían de sus ojos. Pasamos la tarde juntos, y las yemas de mis dedos empapadas en pintura dibujaron sobre su cuerpo aquel mar que nos conoció hace ya tiempo.
- "Vamos a la playa, por favor" - imploró - "al sitio donde nos conocimos."
- "Está bien, tardaremos poco con el coche" dije, casi sin pensarlo.
Subimos rápidamente al coche para no perder ni un solo segundo y conduje camino a la playa. Había mucho tráfico, por eso decidí desviarme por un sendero alternativo, un atajo que poca gente conocía.  La radio sonaba fuerte y Emma cantaba. Tenía una voz muy bonita. Pero otro coche, desafortunadamente, se cruzó en nuestro camino. NEGRO. 
Al abrir los ojos deduje que había muerto, era todo blanco en ese lugar. Una desierta sala de color blanco me rodeaba, y hasta yo mismo iba de blanco. No recordaba haberme cambiado de ropa en ningún momento. De repente entró una persona.
- "¿Cómo te encuentras?" - preguntó amablemente - "soy el doctor y ven..."
- "¿DÓNDE ESTÁ? ¿DÓNDE ESTÁ ELLA? ¿DÓNDE ESTÁ EMMA?" chillé.
- "Perdone, pero en el coche iba usted solo... no se presentó ninguna otra incidencia..." - dijo mientras me intentaba calmar - "pero déjeme terminar, yo vengo aquí a hablar sobre esa tal... Emma. He hablado con sus amigos y ellos aseguran que no pudieron verla nunca, que esa chica... era fruto de su imaginación"
- " No puede ser... pasé muchas noches con ella, no, tiene que haber un error..."
- "Lo siento, pero la única explicación que encuentro es que esa persona creada por su mente aparecía en los momentos en los que usted más lo necesitaba, esa imaginación le llegó incluso a quitar el sueño..."

Nunca volví a verla, y de verdad que lo necesitaba, necesitaba cerciorarme de que ella existía de verdad, que era palpable... y eso me llevó a enloquecer. Lo último que recuerdo antes de saltar fue un tímido "perdón" producido por el viento al que contesté con un simple "Te quiero". A continuación dejé que el piélago me arrastrara a su gusto. No me quedaba nada por lo que permanecer aquí, Emma no estaba y por su culpa, yo estaba loco.

1 de enero de 2012

Cordis lacrimae.


No me acordaba que las lágrimas de Ave Fénix no podían curar las heridas de mi corazón. Heridas que no pudiste evitar provocarme con tus palabras. Ni con tus actos.

Pero antes todo esto era distinto, era diferente. No sabría darle un nombre a lo que pasó, cambié el rumbo de mi vida en base a las emociones que sentí, por los escalofríos que parecían nacer en la parte más intima de mi ánimo para después morir sobre mi espalda, en mis brazos; por los latidos de mi corazón que casi me mataron… por todo esto y por todo lo que no sabes y no sabrás jamás, cambié el rumbo de mi vida, que nunca volverá a ser la misma.
No sé que nombre pueda tener un sentimiento así. A lo mejor ninguno, a lo mejor todos los nombre que somos capaces de otorgar a las cosas que sentimos y que le dan sentido a nuestra vida. No te he amado por aburrimiento, o por soledad, o por capricho, o para llenar un vacío. Puede que técnicamente “amado” no sea tampoco la palabra correcta. Sé solo que he sentido algo nuevo, he descubierto recovecos de mi corazón que no sabía ni que existieran, he sido golpeado y atravesado por emociones que no sé explicar, y que posiblemente no haya sabido vivirlas por el miedo a perderlas demasiado pronto.

Te he amado porque el deseo de tenerte era más fuerte que cualquier otro tipo de felicidad.

Pero ahora no estás, y me refugio en mi mar, en la playa. Observo el Sol que desaparece por el horizonte. Pero después apareces tú, lo más peligroso ahora, y todavía parece que tu esencia me reclama, me confunde en un millón de diferentes emociones, me atrapa en un vórtice de sensaciones. Pero tengo que estar alerta, continuar un poco lejos de ti, porque sé que me volveré a hacer daño si me acerco demasiado.

Afortunadamente he aprendido a encajar los golpes, a apartarme cuando me atacas, a atacarte con una sonrisa cuando menos te lo esperas. Porque estoy seguro de que nada me puede destruir, cuando ante mí sigo teniendo el mar, y en el corazón la conciencia de que soy invisible.

Parece que esas lágrimas de Fénix no son más que las mías, que recorren mi rostro y mueren ahogadas en mi pecho. Pero voy a ser fuerte, por los dos, porque aunque me hayas herido, todavía me quieres.

27 de diciembre de 2011

Two hearts that beat as one.

Páginas escritas con la sangre de nuestras almas. Adornadas con nuestras lágrimas. Palabras que rompen un corazón y otras que lo sanan. Y yo soy inmortal, eterno como ese libro. En algún momento se acabarán las páginas y la tinta pero yo seguiré congelado en el tiempo. Abandonado por el amor, acariciado por la soledad. Y los días mueren, y las noches nacen en su hermoso esplendor. Y yo contemplo el mar, y la luna y sus estrellas. Abatiéndome entre los cielos nocturnos como un pájaro de la noche; agitándome como las aguas del océano entre la belleza nocturna; resplandeciente como un lucero; frío y enigmático como la luna.
Todavía conservo aquel libro que me regalaste, aquel libro donde me contabas todo sobre ti. Aquel libro sobre el cual lloré y reí. Aquel libro que todavía guarda tu olor, que conserva tus alegrías y tus penas.
Aquel libro que guardo bajo llave en un lugar que solo tú y yo conocemos. En un lugar bien escondido de nuestro corazón. Ese rinconcito que visito siempre que te echo de menos, el cual hace que olvide todo por momentos y que solo piense en ti.
No se si a ti te pasará lo mismo, pero yo todavía ni he podido ni he querido olvidarte, llámame estúpido, pero eres superior a mis fuerzas.

15 de diciembre de 2011

WE ARE YOUNG

Es un: "No te voy a dejar nunca solo"
Un: "Me tienes para lo que necesites"
Un: "Tranquilo, ya estoy aquí"
Un: "Me da igual lo que haya pasado, siempre estaré a tu lado"
Un: "Por ti, lo que sea"
Un: "No dejes nunca de ser feliz"
Un: "No merece la pena estar así por una persona que no te quiere"
Un: "No pierdas la sonrisa"
Un: "Aunque no tenga ánimos sacaré fuerzas para ayudarte porque no puedo cargar con el hecho de no haber ayudado a alguien que quiero solo por egoísmo. Tus problemas irán siempre por delante de los míos."


Un: AMIGO


Un amigo es esa persona que delante de ti sabe decirte todos tus defectos, pero a tus espaldas mataría por defenderte. Es esa persona que sabe sacarte una sonrisa durante las 24 horas del día y nunca permitiría que las lágrimas que saliesen de tus ojos no fueran de felicidad. (Escrito por una gamba diestra de su segundo par de patas).


" Tonigh, we are young, so let's set the world on fire, we can burn brighter than the Sun... "


23 de noviembre de 2011

Once in a blue Moon.

El hipogrifo se elevaba cada vez más, podía sentir el viento que me golpeaba la cara y hacía temblar todo mi cuerpo. Era un era una sensación intermedia entre la adrenalina y el miedo. Poco a poco cesó el vuelo y llegamos a la Luna. Lo primero que vi fue el Amor. ¿Por qué es tan sumamente difícil encontrarlo en la Tierra? 

Por este motivo decidí dirigirme a la Luna, porque se supone que, como dice Ariosto, aquí en este satélite podemos encontrar todo lo que nosotros, la humanidad, ha perdido en el camino de la vida. Pero a lo mejor son cuentos todas estas cosas. Cuentos que engañan.. Pero yo pruebo igualmente. Pruebo a encontrar aquí el Amor verdadero que sepa tener unidas dos personas para siempre. Un Amor que nos haga renunciar a cualquier cosa, ya que no habrá nada que lo equivalga en importancia. Ese Amor que encontramos por casualidad en la vida, mientras el mundo nos distrae por completo. Y ahí lo encontré, un frasquito donde ponía "amor", y lo cogí; nada más hacerlo me di cuenta que a pocos centímetros había otro frasquito en el que, con una caligrafía muy rebuscada, pude interpretar un "suspiros". Esos suspiros perdidos por ti, no en vano, pero perdidos. Cogí estos tarritos con ternura y avancé un poco más por este paraje. Encontré una especie de ampolla que contenía las amistades perdidas. La aferré entre mis manos y en ese preciso instante me invadió una súbita sensación de alivio. Volví a pensar en como la había perdido: por culpa de mis palabras, mi orgullo y mi insolencia. Ahora reencontrada, me dí cuenta de cuanto valía una amistad verdadera.

Más allá había dos grandes estanterías, que examiné curiosamente: había recipientes que contenían los "afectos", las "alegrías", pero también el "amor por el mundo". Me llamó particular atención un botecito en el que con tinta espesa y negra habían escrito "horrores de la guerra". En la Tierra no recordamos que quisiese decir la guerra, el hambre, el sufrimiento y la violencia. Y es por eso que las personas vuelven a cometer estos atroces errores.

No tenía más tiempo, tenía que volver. Me subí al hipogrifo para que me llevase de vuelta a casa. Era muy feliz llevando algunos de esos frasquitos en mis bolsillos.

18 de noviembre de 2011

La vida es marALFvillosa.


No es difícil darse cuenta de que en esta sociedad falta algo. Algo llamado respeto, y si me es permitido, educación. Y lo peor es que tenemos una venda encima de los ojos. Y hasta que no pasa algo destacable la venda no comienza a caer. Pero nunca lo hace del todo. Es una venda que representa nuestra cobardía, una cobardía que no va a desaparecer nunca por mucho que queramos. 
La cosa más impactante es que hay gente que solo piensa en los demás. Y piensa mal. Piensa sin conocerte, te critica sin haberse mirado al espejo antes, intenta hacerte daño, pero debemos ser fuertes. Ellos piensan que son los mejores simplemente porque son más guapos o alguna tontería que demuestra que en esta sociedad no importa lo que uno sienta, si no que solo importa el físico. Y os lo puedo asegurar yo. A la mayoría de la gente que conozco le pasa eso. No vas a decir de una persona que es lista, si no que es guapa. La gente ahora prefiere a alguien frío y con un buen cuerpo que con una preciosa mente. Pero esto tiene que acabar. Y tenemos que evidenciarlo de alguna manera: demostrémosles a todos esos que una sola sonrisa nuestra tiene mucho más valor que un simple músculo, y también que es mucho más fuerte que toda la mierda que nos puedan echar encima. Y luego hay otros que se dedican a hacer bromas que no tienen nada de gracia ya que una broma es pasar un buen rato riendo; una broma no es una excusa para reírte de alguien y hacerle sufrir. 

No por insultarme, por intentar humillarme, por mostrar en público lo que hago mal vas a hacer que tu vida sea más perfecta. No por ello vas a hacer que tu vida sea como quieres de verdad que sea.

Pero hay que sonreír. Porque si sonreímos les enseñamos que por muchas cosas que tengamos detrás, nada nos va a poder parar, y nuestra sonrisa y la de nuestros amigos será el arma más potente en su contra. Parece que a la gente le fastidia vernos felices; si tu vida es una mierda no es nuestra culpa, nunca vas a llegar a ser consciente de que la vida puede ser maralfvillosa. Y digo marALFvillosa porque este texto lo he escrito a propósito de alguien, de una persona que lo ha pasado mal por culpa de un subnormal sin vida propia y me atrevo a decir que envidioso de la vida que lleva. Porque es un chico fuerte y sabe afrontar todo lo que le echen. 



Y os dejo un vídeo, de Glee. ¿Por qué? Porque millones de veces me he sentido igual de incomprendido que ellos, pero he aprendido a vivir con ello y a ser feliz intentando sacar siempre la mejor de mis sonrisas.


2 de noviembre de 2011

Felix Felicis

El significado de la felicidad nunca se olvida, directamente nunca se aprende.

Amor ch'al cor ratto s'apprende.


Miraba por la ventana, mientras el humo que exhalaba su cigarro creaba una fina película gris que le permitía desconectar de todo . Nubes, sólo veía nubes, nubes que dibujaban preciosas formas en el cielo de Manchester .
Por la ventana entraba un peculiar aire húmedo, un aire que le recordaba a la playa, a su querida Nápoles . Ese aire que movía sus rubios cabellos . Se sentía sola, abandonada por todo el mundo, que no tenía tiempo nada más que para sus propios problemas y sus propias alegrías . Por su cabeza pasaban solamente tonterías, cosas tan efímeras y tan estúpidas que ni ella misma hubiese imaginado que podría haber pensado. Pensaba... en ÉL . En el Amor que la acompañaba a cualquier lado, la atormentaba hasta más no poder y la hacía sufrir. Pero a la vez la reconfortaba . Sentía el ardor en su pecho, una llama inapagable, una llama avivada por sus propios suspiros . Esa llama que le hacía sentir tan viva y que a la vez la iba matando poco a poco, una fácil presa enganchada en las garras del Amor y atrapada por las miles de flechas envenenadas que Cupido había dejado caer sobre ella.


Ella . Lo daría todo porque estuviese aquí, perfumando mi vida con su esencia .

18 de septiembre de 2011

Motus animi


Algunos dicen que el amor no se “siente” si no que se “piensa”. Pero yo creo que, aunque por una parte es verdad, el amor no se puede pensar, sino solo podemos sentirlo. De hecho, si nos parásemos mucho a pensar que hacer mientras estamos enamorados, todo cambiaría.

Al igual que el corazón, que es un músculo que realiza sus movimientos involuntariamente, el amor actúa independientemente de cualquier pensamiento ajeno. Es lo que yo llamo sentimiento incontrolable, un sentimiento que te impide pensar y actuar como haces diariamente. Hay veces en las que no pensar es bueno, dejarse llevar por un sentimiento.

Lo único que quiero hacer ahora es coger fuerte tu mano y cerrar bien fuerte los ojos, que mi corazón lata más rápido y se altere mi respiración. Amárrame la mano fuerte, por favor, no te vayas nunca, no me sueltes, no dejes que esto se enfríe y acabe muriendo. Porque estamos vivos y lo estamos demostrando juntos.

Mis pies están en el suelo, pero siento como mi cabeza vuela contigo y se pierde por e cielo estrellado de hoy, seremos dos estrellas, siempre  juntos en la inmensidad. Y tú... Tú serás la estrella que más brille.



27 de agosto de 2011

Relashio

Dicen que los polos opuestos se atraen, así que nosotros debemos de ser iguales porque somos muy diferentes.

#RayadaON

Spem in virtute pono

  He vuelto a caer. Quizás será porque te encontré, y me sonreiste, de nuevo tu sonrisa se centró en mi, he vuelto a caer. Me miraste y tus ojos brillaron, por eso, he vuelto a caer. Recordaba tu cara, las comisuras de tus labios estaban como siempre, expectantes a que un beso les robara el alma. Tus ojos, de un luminosísimo color gris, hipnotizaban a cualquiera. Y tus cabellos, castaños y ondulados, hacían de ti un ser irresistible. Es por esa razón por la que he vuelto a caer.

  A caer por ti, a tirarme al vacío. Porque no eres solo una cara bonita, eres algo más, algo más que una simple chica aparecida en mi miserable vida, condenada, al parecer, a la soledad. Creía que después de todo lo sucedido la llama se habría extinguido, pero he podido comprobar en mis propias carnes lo que duele el amor y que donde hubo llamas siempre quedan cenzas. He vuelto a caer. Tu embrujo todavía surte efecto en mi, eres como una de esas sirenas, diferente, fuera de lo común. TÚ me hiciste caer.

  Pero todo esto me ayuda en mi vida, sé que he vuelto a caer, pero estoy muy seguro de que voy a ser capaz de levantarme.

27 de julio de 2011

Universos para-lelos

Nunca vas a saber cuánto te quise. No porque yo no te lo dijera, sino porque tú no quisiste escucharme.

10 de julio de 2011

Light me up when I'm down...

People around me are too busy to share all the things that I'm feeling right now. A lot of changes have occurred since she left me and I feel the obligation to tell this things to you, dear diary. At least I thought changing the music style I listened to would not influence my behaviour, but it has. I used to listen really commercial music and it always lead to try to be friend to anyone instead of choosing them carefully. Then I realised that very few people were really my friends. That was the moment when I started listening to another kind of music which caught me because I felt every word of the lyrics of each song, I understood life would be easier, if I just cared about people I loved. 
And then, I created a Twitter account, you know I'm a Social freak. I thought people would write their own problems and wouldn't care about others and mines. But then I met people from every country of the world, and now I can say that some of them are my friends, I don't care how far we are or the cultural differences between us, most of them are really kind to read all  the thing I've been writing all this time. I wouldn't be able to do any special mention because each one of my followers is REALLY REALLY awesome. I mean some of these new people I've met know a lot of things about me, and I can say that some of them know me more than some of those people I considered my friends. Meeting new people I think for me is a dangerous thing cause I am very kind and really care about them but then I realise they don't feel the same and they hurt me, barely without their trying. And few have been there when I've needed them. But I really hope I'll be able someday to meet them and say thank you to all of them because they have been fucking awesome.
Later, something happened at school, I've always been a good students and my teachers have always been very proud of me. But I thought I could give something more and be even better. I didn't know why, I just felt that necessity. I had to do a hard work but I was recompensed with really good marks so my hard work hadn't been done in vane. Keep it up, I thought. I hate people who think I'm a nerd, actually I am, but I hate it because people who tell me are really stupid people, I mean they don't want to study because "it's a waste of time" and I don't really study because I want a high grade or something, I study just because I'm a person who loves learning a lot of new and interesting things, is it so hard to understand?!
And now there are some who try to take me to THEIR "right path", some "friends" who don't know I love going backwards and I love being myself and who I am; I don't want to be just another one, I know I'm kind of special, but people nowadays just care about their physical appearance and forget their feelings just to follow the crowd, cause their belief is that if they follow other people, they will be cooler than those, like me, who just try to be themselves. It isn't really fair to be rejected for who you are, for your behaviour or even for the music you listen to.

SO KEEP CALM AND FUCK PERFECTION.










21 de junio de 2011

Pioggia di Novembre.

Silencio. Oigo sólo el sonido de la lluvia proveniente de la ventana de mi habitación. Me cuesta acostumbrar los ojos a la oscuridad, por lo tanto uso los ojos del recuerdo, y como esperaba, me llevan a ti. Han pasado pocas horas desde que te fuiste, pero el tiempo ha excavado un profundo hoyo dentro de mi, que daña y que no tengo ganas de calmar, todavía no.  El sufrimiento y la soledad son emociones de las cuales no me quiero privar, las quiero vivir, quiero sentirlas hasta que me hagan daño, sólo así podré convivir con tu recuerdo. Me has dicho que no te espere, que no piense en tu regreso. Me has dicho que todo sería distinto, que a lo mejor lo que sentíamos era entusiasmo exagerado y superficial, pasión ardiente, sólo un deseo transitorio. Parecía que lo supieses siempre todo. Explícame entonces este dolor, explícame este sufrimiento. La respuesta es que no hay una respuesta porque en realidad no existe una pregunta concreta. Ya sé porque siento todo esto, me falta solo el coraje para admitirlo. Sé que tú también sientes lo mismo por mi, sólo que eres más fuerte, estás más segura de lo que quieres, más cierta al respecto de tus prioridades.
En este momento estarás todavía de viaje. Quien sabe si piensas en mi, si una duda te asalta, quien sabe si aún piensas que esto es lo correcto. Espero que lo sea. Si no, estamos echando a perder algo grande, algo que no volverá a ocurrir jamás.
Sigue lloviendo, siempre más fuerte.
Mis ojos se han acostumbrado ya a la penumbra, y por la niebla que me envuelve me doy cuenta de que he llorado. Siento que mi móvil suena entre las sábanas, es un mensaje tuyo. Pocas palabras, infinitas emociones. Me escribes que ya me echas de menos, que no pensabas que la certeza de la distancia provocase este efecto sobre ti, pudiese hacerte llorar, sola, en un tren, lejos de todos, lejos de mi.
Como podría describir las sensaciones que sentí desplazando mi mirada de una palabra a otra.
Mente humana de poeta o filósofo no podría traducir en prosa o en verso el estado de ánimo que me abrazó en ese momento.
Tú que sabías todo, has descubierto que no sabes nada. Yo, que estaba perdido, me he encontrado gracias a tus palabras.
Fuera llueve menos, esta fría lluvia de Noviembre que ha acompañado estas últimas horas de mi vida.
Como un Ave Fénix renazco de mis cenizas. De repente la esperanza invade mi alma y endulza a mis compañeras de vida, sufrimiento y soledad.
No podré sufrir jamás de verdad sabiendo que a miles de kilómetros de distancia tú sufres conmigo, sufres por mí.
No estaré nunca sólo.